Mario Monteforte Toledo
La pintura de Ramón Banús y sus alrededores
1998 · extracto
Su pintor es Ramón Banús, a quien por su bonhomía y espíritu solidario se le abren todas las puertas, incluso las de la intimidad. La cantidad de apuntes de ese sector dibujados en los últimos cuatro lustros es impresionante; da la impresión de un interminable y elocuente documental cinematográfico. Pero sobre todo, demuestran las extraordinarias facultades de dibujante de Banús, en buena parte responsables de sus cuadros.
La pintura de Banús colinda con la caricatura, pero no coincide con ella. Tampoco con lo sardónico goyesco ni con la sublimación de la extravagancia de Toulouse-Lautrec, ni con el espíritu denunciador de los dibujos de Posada, ni con los diversos expresionismos que vienen floreciendo desde la Primera Guerra Mundial.
En los cuadros de conjuntos se siente el lazo común que los armoniza, pero también la personalidad individual. Minuciosa es la ejecución de los gestos, la ropa, los adornos, los muebles. Ninguno de los personajes «se sale del retrato», y este es mérito del artista, que deliberadamente conserva a sus cuadros como tales, como pintura.
En cualquier camino que elija, siempre jugará un papel hegemónico su gran oficio de pintor y su preocupación constante por ahondar el conocimiento del mundo y de los seres que lo habitamos.